El Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha rechazado por un solo voto en contra el recurso del Gobierno español sobre la aplicación de la “doctrina Parot” en el caso de la etarra Inés del Río, que reclama su puesta a en libertad por considerar que se le deben aplicar los criterios legales más favorables en los mecanismos de reducción de penas, según la sentencia, España ha violado los derechos de presos al aplicar con efectos retroactivos una reinterpretación del reglamento de cumplimiento de penas que retrasó su salida de prisión.
La «doctrina Parot» designa el criterio aplicado por el Tribunal Supremo en el caso del también terrorista de ETA Henri Parot el 28 de febrero de 2006 que se extendió sistemáticamente a los casos de 87 presos de la banda, y algunos comunes( asesinos, violadores, etc) que han visto retrasada su salida de prisión. Dicha doctrina establece que los beneficios penitenciarios se calculan teniendo en cuenta el total de las condenas y no al máximo legal de permanencia en prisión que en el momento en que la mayoría de ellos fueron condenados era de 30 años (40 según el nuevo código Penal). En el caso de Inés del Rio, la condena total supera los 3.000 años de condena y la doctrina Parot evita que se resuman en 30 años (que tampoco se cumplirían puesto que se aplican reducciones).
La doctrina Parot fue un instrumento que sirvió para aumentar la percepción de justicia social contra crímenes y condenas que quedaban prácticamente impunes. Ni es injusta, ni es inmoral. Fue un remedio tardío de nuestros Tribunales de justicia para cubrir los resquicios de una ley que nunca quiso contemplar la cadena perpetua como alternativa a la burla: 4.000 años de cárcel, 24 asesinatos… y pagar menos de un año de cárcel por cada muerte causada, con un total de cumplimiento efectivo no superior a 20.
Lisa y llanamente lo que la “Doctrina Parot” establece y lo que los demócratas deseamos y pedimos es que asesinar fríamente a 24 personas no tenga el mismo precio que cometer un solo crimen.
Hoy Estrasburgo no solo ha revocado una doctrina jurídica más. Ha condenado a los españoles y sobre todo a las víctimas y ha anulado un instrumento inequívocamente democrático y constitucional que durante años ha impedido a asesinos confesos sin otros méritos que el de su cobardía campar a sus anchas en libertad tras cumplir penas insuficientes. Ha asestado un golpe a la justicia que España y los españoles quisieron darse para defenderse de terroristas. Hoy Estrasburgo ha sentenciado la memoria de las víctimas. Porque sin duda alguna, ellos son los grandes derrotados, las personas a las que estos sanguinarios les arrebataron a sus seres más queridos o a las que truncaron sus vidas, verán ahora como no solo no pagan ni un año de cárcel por cada crimen cometido, sino que conseguirán la libertad sin haberse arrepentido, sin haberles pedido perdón y sobre todo sin darse cuenta de que las más de 800 víctimas de ETA han sido en balde y jamás podrán reparar el daño político, moral, social, personal que han hecho a las víctimas (A unas por arrebatarles su vida, a otras por ocasionarle graves problemas físicos o psíquicos), a los familiares de las víctimas, a los amenazados y a la sociedad en general, que hoy más que nunca grita: ¡NO A ETA! ¡NO A LA VIOLENCIA! Y sobre todo ¡NO A LA IMPUNIDAD!
miércoles, 23 de octubre de 2013
viernes, 18 de octubre de 2013
Parches y polarización en la superpotencia.
Estados Unidos ha cerrado de nuevo en falso, como ocurrió el
pasado enero, la crisis presupuestaria que amenazaba
con provocar su insolvencia, con un pacto parlamentario in extremis entre demócratas
y republicanos, fruto del cual el Gobierno federal dispone de dinero hasta el 15 de enero
y el techo de la deuda ha sido elevado hasta el 7 de febrero del próximo y
cercano 2014, por ello esta pugna en el Congreso amenaza con repetirse a
comienzos de año, pues los congresistas de ambos
partidos se han comprometido en hacer en menos de dos meses el presupuesto del
gobierno federal para la próxima década.
Podría
pensarse que el oxígeno de último minuto que permite al país más importante del
mundo seguir atendiendo sus obligaciones económicas representa una victoria
para el presidente Obama y su partido. No es tal. Si para los republicanos su
gestión de la crisis ha resultado lamentable, como demuestra su caída en picado
en las encuestas de los últimos días, los demócratas, ganadores del asalto,
pero no de la guerra, no sacan nada en claro: Ni han cedido en nada relevante
ni obtienen nada significativo. El acuerdo del Congreso pasa por encima de los
problemas de fondo de la superpotencia, pues no ha sido más que un parchead que
no deja en claro el futuro económico de la superpotencia y mucho menos que su papel
en el mundo seguirá siendo tal.
La votación del Congreso en la noche del miércoles muestra a
un partido republicano en guerrilla, pero absolutamente desafiante en la deriva
de una de sus facciones hacia el fundamentalismo; casi el 40% de sus senadores
y cerca de dos tercios de sus representantes votaron contra el compromiso. Una
formación que, bajo el creciente hechizo del Tea Party, amenaza con romper la
baraja cada vez que le disgusta una iniciativa gubernamental.
Pero claramente quienes pierden con esta polarización de la política son
los americanos que han ven como el acuerdo de última hora solo es una solución
temporal y no resuelve los temas fundamentales de
gasto y déficit, que ven como su país recurre y recurre al endeudamiento y como
la reserva federal emite estímulos sin ton ni son, endeudando a generaciones
enteras, mientras el ciudadano de a pie sufre una merma en servicios básicos y
derechos fundamentales, además de ver como su nación pierde la
condición de única superpotencia, en buena medida garante de la estabilidad económica
mundial, pues esto es incompatible con esta sucesión de episodios destructivos,
fruto de un antagonismo político que desafía el sentido común.
sábado, 12 de octubre de 2013
Lampedusa: Hipócrita tragedia.
Lampedusa, una pequeña isla bastante más próxima al continente africano que el Europeo y perteneciente a Italia, quedará durante mucho tiempo en el imaginario colectivo como símbolo de la tragedia de la inmigración ilegal, pues la muerte de más de 300 inmigrantes, tras el hundimiento del barco que les transportaba, ha removido las conciencias.
Políticos, empresarios, líderes religiosos, ciudadanos, columnistas,etc, nos preguntamos cómo hemos podido llegar hasta aquí. Cómo la Unión Europea, el estandarte de los derechos humanos, el paladín de la democracia, consiente que continúe este drama que acaba cada año con la vida de miles de personas y que se desarrolla a unos pocos kilómetros de sus costas. Cada cual tendrá un culpable: las mafias, las leyes anti-inmigración, los gobiernos de los países de origen, la globalización... Lo cierto es que hay cientos de causas detrás de la decisión de cada una de estas personas para abandonar su país de origen y tratar de buscar un futuro incierto, pero mejor: la pobreza en su lugar de origen, la falta de libertades, el desconocimiento de lo que se encontrarán en su nueva vida, guerras, hambrunas, miseria, deleznables condiciones y hábitos de vida, etc...
Por esto, no estaría de más que cada uno de los ciudadanos europeos nos preguntemos por los motivos últimos que llevaron a algunos de estos jóvenes a dejarlo todo y arriesgar sus vidas en una incierta travesía. Porque mientras con una mano se lamenta su suerte, con la otra se aprueban leyes que les cierran todas las alternativas, que les empujan a emprender ese viaje que puede ser el último de sus vidas. Es evidente que nadie quiere que se produzca una tragedia como ésta. Pero, ¿estamos dispuestos cada uno de nosotros a tomar todas las medidas que ayuden a evitarla? ¿Cuánto hay de hipocresía en el lamento por lo ocurrido en Lampedusa?
Nadie deja su tierra natal en estas condiciones, arriesgando su vida, si no se ve obligado a hacerlo. Detrás de la inmigración ilegal está el drama de la pobreza. Eso es evidente.
Pero una tragedia de estas características no habría ocurrido, si en Italia no existiera una férrea legislación en materia de extranjería que bajo el nombre de "Paquete de Seguridad", tipifica como delito la inmigración clandestina y castiga incluso con la cárcel la ayuda de cualquier tipo a los extranjeros en situación irregular aprobada por la 'Liga Norte', partido de Silvio Berlusconi, en Mayo de 2008. Por ello, es un tato hipócrita que ciudadanos y políticos lamentemos lo ocurrido, cuando no se movió ni un dedo para salvar a los náufragos de la embarcación, por miedo a represalias y problemas legales, pero sobre todo, es hipócrita y vergonzoso, que los ciudadanos italianos permitieran que este "Paquete de Seguridad" fuera llevado al parlamento, aprobado y puesto en práctica.
Dicen que si de algo aprendemos las personas es de la historia, de los hechos, de los acontecimientos que ocurren y nos ocurren, espero y deseo que esta tragedia humanitaria no quede sólo en conciencias removidas por lo largo y ancho del continente europeo, sino que anime a los gobiernos y al parlamento Europeo a una legislación más humana y respetuosa con los Derechos Humanos, ante el drama de personas que abandonan sus países buscando un destino y un futuro mejor...
jueves, 3 de octubre de 2013
Esa enfermedad infantil llamada NACIONALISMO.
Los nacionalistas suelen decir que los demás, los que no nos sentimos reflejados ni representados por un escudo, un himno, una bandera, un territorio, etc no los entendemos. Y he de decir que tienen toda la razón, porque el nacionalismo no se puede entender, o sea, no es una construcción racional a la que se pueda acceder lógicamente, sino un espasmo emocional de origen remoto. Que a principios del siglo XXI haya gente que se siga sintiendo superior y orgullosísima de sí misma por haber nacido casualmente a este u otro lado del charco, del rio o incluso de la carretera es algo que me deja patidifusa. Además los nacionalismos se han beneficiado de un malentendido: cuando, en el siglo XIX, lucharon contra los imperios multiétnicos como el austro-húngaro, se convirtieron en aliados de los socialistas que se enfrentaban a la tiranía imperial, y eso hizo que se les viera con una aureola de de progreso, cuando en realidad eran movimientos retrógrados, racistas y fascistas. Lo lamento, pero, cuanto más lo pienso, más me parecen un impulso primitivo y animal, un residuo de la horda, de la manada; pero los nacionalismos no se piensan sino que se sienten, lo mismo que la fe religiosa. Einstein decía que el nacionalismo es como una enfermedad infantil del ser humano, que era el sarampión de la humanidad y he de decir que nada más lejos de la realdiad: A veces cursa de manera leve, como una gripe; pero otras se convierte en una meningitis que fulmina los cerebros, como sucede, por ejemplo, con los energúmenos que asaltaron la sede de la Generalitat en Madrid hace unos días. Porque lo peor es que es una enfermedad muy contagiosa. Tras los excesos del franquismo, el españolismo estaba en horas bajas. Pero esta erupción de catalanismo está avivando la bicha por doquier. Eso es lo único que me inquieta de la cuestión catalana: su contagio. Por que por lo demás; ni la constitución, ni la economía, ni el sentido común, ni incluso la UE avalan una real independencia de Cataluña, Vascongadas o incluso,¿Por qué no? Andalucía de la nación española.
"El nacionalismo es la chifladura de exaltados echados a perder por indigestiones de mala historia." Miguel De Unamuno.
"El nacionalismo es la chifladura de exaltados echados a perder por indigestiones de mala historia." Miguel De Unamuno.
martes, 24 de septiembre de 2013
Victoria, continuidad y esperanza.
La política alemana se fundamenta en acuerdos estables forjados a lo largo de las últimas décadas. Tras un siglo XX tan complejo como difícil de asumir, la clase política alemana ha sido capaz de establecer unos parámetros que la sociedad ha hecho suyos, dotando a su vida pública de una estabilidad que roza con un inmisericorde aburrimiento.
Merkel ha ganado por tercera vez consecutiva las elecciones legislativas, demostrando que si se sabe gobernar es posible ganar, incluso aumentar el número de votos, en la peor crisis sufrida desde la II Guerra Mundial. ¿Hay algún secreto, misterio o arcano para lograrlo? Sí, una equilibrada combinación de sentido común, sentido de estado, voluntad política y capacidad de comunicación, un cocktailque resume la personalidad política de la siempre tranquila FrauMerkel.
Merkel ha sido fiel a la sociedad alemana, ha trabajado para preservar la sociedad de bienestar en perfecta sintonía con sus rivales socialdemócratas. Los alemanes han sabido en todo momento cuál era la situación, los riesgos y las terapias. No ha habido mentiras, sino claridad. La sociedad del bienestar alemana depende de su economía, caracterizada por la exportación de bienes de alta ingeniería. La Zona Euro es su coto, aunque su posición en otros mercados es relevante. Todos sabían que el euro era un producto a medio hacer y que sólo su uso en períodos de crisis acabaría forzando a acuerdos que le proporcionaran la necesaria estabilidad. La crisis llegó y Merkel emergió como la figura capaz de hacer valer tanto los intereses como la visión alemanes. En otras palabras, como la garante de que las políticas monetaria y fiscal de la Eurozona no supondrían ningún riesgo para el mantenimiento de su bienestar. No lo tenía fácil, los déficits llevaron a situaciones de quiebra e intervención, forzando la aprobación de quitas y ayudas que dañaron severamente las finanzas alemanas.
Durante estos años el debate en Alemania ha sido tan intenso como interesante, en contraste con el habido entre nosotros. El resultado ha sido un acuerdo de fondo entre cristianodemócratas y socialdemócratas sobre la política a seguir, hasta el punto de que ganara quien ganase estaba descontado que la política se mantendría. Alemania no puede asumir, por razones históricas y económicas, la voladura de la Eurozona, pero debe arrogarse la responsabilidad de salvar Europa de su adicción al déficit mediante el ejercicio de un despotismo ilustrado de inevitable regusto prusiano. Como canciller, Merkel ha capitalizado esa política, aun no siendo sólo suya.
La viabilidad de la Eurozona como espacio de crecimiento económico y bienestar social está por demostrar. Si sale adelante, será tras continuar con reformas de difícil digestión, dando forma a una Europa distinta. Una política personalizada en la figura de Angela Merkel, la más destacada e influyente de la Europa actual.
Merkel ha ganado por tercera vez consecutiva las elecciones legislativas, demostrando que si se sabe gobernar es posible ganar, incluso aumentar el número de votos, en la peor crisis sufrida desde la II Guerra Mundial. ¿Hay algún secreto, misterio o arcano para lograrlo? Sí, una equilibrada combinación de sentido común, sentido de estado, voluntad política y capacidad de comunicación, un cocktailque resume la personalidad política de la siempre tranquila FrauMerkel.
Merkel ha sido fiel a la sociedad alemana, ha trabajado para preservar la sociedad de bienestar en perfecta sintonía con sus rivales socialdemócratas. Los alemanes han sabido en todo momento cuál era la situación, los riesgos y las terapias. No ha habido mentiras, sino claridad. La sociedad del bienestar alemana depende de su economía, caracterizada por la exportación de bienes de alta ingeniería. La Zona Euro es su coto, aunque su posición en otros mercados es relevante. Todos sabían que el euro era un producto a medio hacer y que sólo su uso en períodos de crisis acabaría forzando a acuerdos que le proporcionaran la necesaria estabilidad. La crisis llegó y Merkel emergió como la figura capaz de hacer valer tanto los intereses como la visión alemanes. En otras palabras, como la garante de que las políticas monetaria y fiscal de la Eurozona no supondrían ningún riesgo para el mantenimiento de su bienestar. No lo tenía fácil, los déficits llevaron a situaciones de quiebra e intervención, forzando la aprobación de quitas y ayudas que dañaron severamente las finanzas alemanas.
Durante estos años el debate en Alemania ha sido tan intenso como interesante, en contraste con el habido entre nosotros. El resultado ha sido un acuerdo de fondo entre cristianodemócratas y socialdemócratas sobre la política a seguir, hasta el punto de que ganara quien ganase estaba descontado que la política se mantendría. Alemania no puede asumir, por razones históricas y económicas, la voladura de la Eurozona, pero debe arrogarse la responsabilidad de salvar Europa de su adicción al déficit mediante el ejercicio de un despotismo ilustrado de inevitable regusto prusiano. Como canciller, Merkel ha capitalizado esa política, aun no siendo sólo suya.
La viabilidad de la Eurozona como espacio de crecimiento económico y bienestar social está por demostrar. Si sale adelante, será tras continuar con reformas de difícil digestión, dando forma a una Europa distinta. Una política personalizada en la figura de Angela Merkel, la más destacada e influyente de la Europa actual.
miércoles, 14 de agosto de 2013
Batiendo al mercado
La bolsa española se hace partícipe de la potencial recuperación económica que nos vislumbra a golpe de sesión.
Tras alcanzar máximos anuales, el índice español de referencia, el Ibex-35, se ubica en los 8735 puntos (tras batir la resistencia emplazada en los 8600 puntos), impulsado por empresas como FCC, Arcelor y Sabadell que lideran la subida de un modo firme y contundente. En dirección opuesta, avanza la prima de riesgo, atesorando 2’8 puntos porcentuales.
Ambos, son datos muy positivos, sin lugar a dudas, pero nuestro esfuerzo, no debe cesar, sino por contra, incrementarse, en aras de una pretensión más ambiciosa y, bajo las incidencias que tan frecuentemente, alimentan las caídas del selectivo español.
Desde una óptica más personal y pesimista, auguro una inexorable bajada, en calidad de consolidación, que servirá para anclar soportes y rebotar al alza en el medio plazo. Considero necesario apuntar que agosto es un mes donde el volumen es ínfimo, por tanto, la información que desprenden las cotizaciones puede no ser tan fidedigna como la proporcionada en otros periodos.
Además, las más destacadas contingencias, podrían penetrar soportes, lastrando, de este modo, el proceso alcista. Así pues, nos encontramos, con la inminente retirada de estímulos, por parte de la FED, a finales del presente trimestre. Otro dato transcendental, viene de la mano del Banco de España, instando a los bancos privados a limitar la remuneración por participar en su capital social, hasta en un 30% del beneficio que se viene destinando al pago de dividendos.
Los resortes para afianzar los “brotes”, deben definirse en el seno del gobierno, trabajando en la senda reformista con medidas ligadas al ámbito laboral, fiscal y a la burbuja del sector público.
Análisis realizado por José Cristian Callejón Villalobos.
Escepticismo y esperanza en las nuevas negociaciones de paz Israelo-Palestinas.
Hoy comienzan unas nuevas negociaciones de paz para trartar de resolver el conflicto israelo-palestino que tendrán lugar en Jerusalén con el adjetivo que suele acompañar, desde hace años, los intentos por alcanzar la paz: el escepticismo y con la antesala de un primer contacto que tuvo lugar el pasado julio en Washington que sirvió para dejar claras las posturas.
El escepticismo es el adjetivo porque, pese al empeño que ha demostrado el secretario de Estado de EE.UU., John Kerry y su antecesora en el cargo Hillary Clinton, por relanzar los contactos, han pasado ya tres años desde que se sentaran por última vez ante una mesa de negociaciones y, en total, estamos ante más de seis décadas de conflicto, ante veinte años un proceso de paz que nadie ha sido capaz de sellar con un acuerdo final, acorde a las demandas de cada parte.
Eso sí, en esta ocasión, y a diferencia de lo que ocurrió anteriormente Kerry ha advertido de que estamos ante unas negociaciones directas que podrían durar «al menos nueve meses» y en las que «ningún asunto se quedará fuera». Sus palabras llevan implícito, por tanto, que de nuevo se pondrán sobre la mesa las que siempre han sido las dos grandes demandas: la creación de un estado palestino y el derecho a la seguridad plena israelí.
Como prueba del compromiso por una «negociación sincera»,Israel ha aceptado liberar a 104 presos palestinos que cumplen condena desde antes de los acuerdos de Oslo de 1993. Sin embargo, la medida ha venido acompañada del que fue el gran punto de inflexión en septiembre de 2010, poniendo fin al diálogo comenzado entonces: el anuncio de la construcción de unas 1200 viviendas en zonas ocupadas por Israel desde 1967.
Más cosas han cambiado desde la última negociación, comenzando por una Palestina que, en cierto modo, llega reforzada tras conseguir ser reconocida ante la ONU como Estado observador antesala del que es su gran anhelo: proclamar un estado soberano.
En esta ocasión, cómo vayan avanzando las negociaciones lo sabremos sólo de la mano de Kerry, ya que ambas partes se han comprometido a mantener todo en secreto. Eso sí, cuando conocimos que se retomaban las negociaciones de paz, Abbas dejó abierta la puerta al que podría ser un factor clave: un intercambio de territorios, tal y como establecía el plan de la Liga Árabe, presentado el pasado mes de mayo. En él se determinaba que Palestina estaba preparada para aceptar las fronteras de 1967 con «ajustes que reflejen los intercambios de tierras aceptados mutuamente», lo que podría suponer que Israel conserve algunos de sus asentamientos, así como los lugares santos en Jerusalén oriental.
Queda por ver si esta vez estamos ante unas negociaciones con las que realmente la paz comience a ser una realidad no tan lejana.
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